Perspectivas Semanales

Perspectivas Semanales

Después de un mes de enero muy positivo para los mercados, los retrocesos de los índices bursátiles se han ido repitiendo y cerramos el primer trimestre del año con un incremento elevado de la volatilidad y una cierta incertidumbre. La situación económica global es positiva, y no deberíamos alarmarnos excesivamente por las recientes caídas de los mercados. Actuar en momentos de pánico nunca es aconsejable, y después de varios meses de subidas constantes y una volatilidad prácticamente en mínimos históricos, hemos vuelto a ver cómo realmente puede evolucionar la Renta Variable.

En nuestras carteras diversificadas por mercados y por tipo de activo, destacamos el buen comportamiento de la Renta Fija a través de los bonos corporativos. Es cierto que cuando los mercados suben con fuerza, podemos dudar si mantener bonos en la cartera es un coste de oportunidad ante otros activos, pero a medio y largo plazo y aún más ante el incremento de volatilidad, los bonos aportan tranquilidad y rentas periódicas. Es decir, seguimos con la idea de diversificar las carteras en fondos y bonos, ya que consideramos que es la combinación adecuada para una buena evolución a largo plazo.

Entonces, si todo sigue bien ¿por qué han caído con tanta fuerza los mercados?

La coyuntura económica actual es muy positiva, el ciclo económico es expansivo tanto en economías desarrolladas como emergentes, los indicadores de empleo y producción se sitúan en niveles muy óptimos, y también los indicadores de confianza muestran optimismo frente a la actividad económica de los próximos meses. Sin embargo, el largo ciclo expansivo que acumulamos y los temores a una guerra comercial han hecho dudar a los inversores. Consideramos que los mercados bursátiles tenderán a recuperar los niveles iniciales del año, pero a un ritmo más lento que el de los avances de 2017.

Uno de los principales motivos es sin duda el escenario de proteccionismo que se está adoptando por parte de las principales economías mundiales, desde que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunciase a comienzos de marzo su intención de proteger su industria de acero y aluminio. Este cambio ha generado unas imposiciones arancelarias más estrictas, las cuales se impondrían como una forma de mantener la seguridad nacional y únicamente se ofrecieron exenciones para aquellos países que mantengan una relación justa de precios, como México y Canadá, aunque indirectamente podrían verse afectados a través de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TCLAN).

A mediados del mes Trump, decidió paralizar temporalmente la fijación de estos aranceles de cara a algunos países como Brasil, Argentina, Corea del Sur y la Unión Europea. Desde entonces se está intentado llegar a un acuerdo pero esto hace que se genere incertidumbre en los mercados. El principal riesgo de esta cuestión recae en China, ya que para este país Estados Unidos no ha dado ninguna posibilidad de evitar los aranceles, debido a un supuesto robo de propiedad intelectual de cientos de miles de millones de dólares cada año. En los últimos días se ha venido confirmando el temor de la guerra comercial al conocerse una lista de nuevos productos que se verán afectados por la nueva imposición arancelaria de Estados Unidos, del mismo modo que China en respuesta ha optado por contraatacar con aranceles también sobre diferentes productos Estadounidenses como por ejemplo del sector tecnológico (automóviles) o alimentarios como la soja y la fruta.

Se han suspendido las obligaciones con la Organización Mundial del Comercio (OMC) por parte de China hacia Estados Unidos, por lo que todo parece apuntar a que estamos viviendo un posible escenario de inicio de una guerra comercial bastante perniciosa, la cual ya está dejando ver las primeras consecuencias a nivel mundial, como por ejemplo la limitación de importaciones de acero y aluminio en la Unión Europea.

El sector tecnológico no se ha visto todavía directamente afectado por esta inestabilidad comercial, sin embargo debido a que EEUU y China son las principales potencias de este sector el temor por recibir de forma colateral todas las consecuencias es máximo. Estas preocupaciones se están viendo reflejadas en los principales mercados financieros, provocando caídas considerables en aquellos índices o productos relacionados con el sector tecnológico. Pero además el caso de “Facebook” está siendo un factor realmente agravante de la situación, ya que las últimas explicaciones por parte de la compañía no han conseguido tranquilizar a los inversores respecto al presunto uso fraudulento de los datos públicos gestionados por la compañía. Esto puede desencadenar una retirada de usuarios de la compañía, así como de publicidad por parte de los anunciantes, generando posibles pérdidas en sus ingresos y por consiguiente en su valor financiero. Otro caso muy sonado en estos últimos días es el de la empresa automovilística de TESLA, quien desde el accidente mortal sufrido por uno de sus vehículos de conducción automática, está viendo cómo se están elevando las presiones bajistas, prolongando la corrección del mercado sin un límite claro de frenada.

Sin embargo, consideramos que no deberíamos dejar de lado otro escenario más positivo. En este último escenario, el cruce de medidas y contramedidas arancelarias entre China y Estados Unidos, podría ser solo una estrategia para debatir, dialogar y restructurar de manera bilateral el marco comercial entre China y Estados Unidos. Esto evitaría una guerra comercial abierta y de incierto alcance por un nuevo marco más justo y equilibrado para los dos países, sobre todo para los Estados Unidos.

En definitiva, este primer trimestre del 2018 nos ha hecho volver a tocar con los pies en el suelo, nos ha recordado la estabilidad que nos puede ofrecer la Renta Fija ante el histerismo de la Renta Variable, y teniendo en cuenta que los fundamentales de la actividad económica global siguen siendo sólidos (previsión de PIB para 2018: +3,9%), los tres trimestres que quedan de año podrían ser más positivos de lo que actualmente parecen.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
Robert-Casajuana

Autor:
Robert Casajuana

Patrimonio de clientes: 78 millones de euros

Este asesor tiene una valoración de 4.00 sobre 5 (23 valoraciones)

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hablan de nosotros:
Intereconomia_TV.minlavanguardia2invertia1Estrategiasdeinversion2Fundspeople