¿Le vence un fondo garantizado? Le contamos qué errores no debe cometer

¿Le vence un fondo garantizado? Le contamos qué errores no debe cometer

Por lo general, los fondos de inversión garantizados suelen gustar a las personas con un perfil de riesgo muy conservador. Es junto con los depósitos, uno de los  productos estrella de la “Banca Comercial”. Los recomiendan por varias razones:evitar la labor de tener que hacer una gestión activa y un seguimiento de la cartera de sus clientes, tener atados a los clientes a la entidad durante más tiempo con comisiones de entrada y salida, además las comisiones de gestión e internas suelen ser más altas, etc.

En este artículo vamos a contarles en qué consisten los fondos garantizados y sus principales desventajas con respecto a un fondo de inversión al uso.

¿Qué son los Fondos de inversión Garantizados?

Son fondos de inversión que garantizan todo o parte del capital invertido a una determinada fecha prefijada. Su rentabilidad puede ir referida a la evolución de un índice de referencia o a varios de ellos (el IBEX-35, Eurostoxx 50, Dow Jones, etc.) La parte del capital invertido que se ha garantizado lo será siempre y cuando el inversor se abstenga de vender sus participaciones durante un plazo determinado (suele ser  entre 3 y 5 años). Si finalmente se necesita liquidez antes de las fechas pactadas será a valor de mercado, como cualquier otro fondo y posiblemente con una penalización.

Existen diferentes tipos de fondos garantizados. Estas son las tres categorías en las que pueden clasificarse:

  • Garantizado rendimiento fijo: IIC para el que existe garantía de un tercero y que asegura la inversión más un rendimiento fijo.
  • Garantía parcial: IIC con un objetivo concreto de rentabilidad a vencimiento, ligado a la evolución de instrumentos de renta variable, divisa o cualquier otro activo (existe la garantía de un tercero que asegura la recuperación de un porcentaje inferior al 100% de la inversión inicial).
  • Garantizado el rendimiento variable: IIC con la garantía de un tercero y que asegura la recuperación de la inversión inicial más una posible cantidad total o parcialmente vinculada a la evolución de instrumentos de renta variable, divisa o cualquier otro activo. Incluye además toda aquella IIC con la garantía de un tercero que asegura la recuperación de la inversión inicial y realiza una gestión activa de una parte del patrimonio.

¿Cómo se garantiza el capital pactado si el fondo evoluciona mal?

Esta es una de las claves que hay que tener en cuenta antes de contratar un fondo garantizado con cualquier entidad. ¿Quien garantiza el dinero en un garantizado?

En este sentido,  “el Garante” es la entidad que asume el compromiso de aportar la cantidad necesaria para que el partícipe conserve el capital que el fondo se ha comprometido, si la evolución de la cartera del fondo no ha cumplido las expectativas del capital garantizado. Existen dos tipos; por lo que hablamos de:

  • Garantía interna: cuando la cantidad garantizada se entrega directamente al fondo.
  • Garantía externa: cuando el partícipe recibe el importe en su cuenta la diferencia entre el valor liquidativo del fondo en la fecha de vencimiento de la garantía y el valor liquidativo garantizado.

Aquí se puede ver cómo funciona el realidad esa garantía y hasta qué punto nos cubre como inversores. 

Desventajas de los Fondos de inversión Garantizados frente a una cartera de fondos tradicional

Por su particular funcionamiento, los fondos garantizados merecen una categoría a parte dentro de los tipos de fondos de inversión. Estas peculiaridades cristalizan en tres inconvenientes que todo inversor debe conocer.

  • Fiscalidad: si a su vencimiento, el fondo de inversión no ha conseguido la garantía interna, tendrá que hacer uso de la garantía externa, de modo que estaremos obligados a tributar en ese mismo ejercicio. En los fondos de inversión tradicionales podemos traspasar de un fondo de inversión a otro sin tributar (el partícipe decide en todo momento cuándo tributa, ventaja que perderíamos en esta clase de fondos).
  • La flexibilidad o falta de flexibilidad: son poco flexibles y muy rígidos. Todo lo contrario que una cartera de fondos de inversión tradicional, que nos permite tener libertad con los traspasos cuando sean oportunos y obtener una mayor reacción ante posibles cambios en los mercados.
  • Liquidez o más bien falta de liquidez: la garantía es sólo a fecha de vencimiento (este tipo de fondos suelen durar entre 3 y 5 años; si se reembolsa antes es a valor de mercado y normalmente con comisiones de salida). El fondo puede tener ventanas de liquidez que suelen ser muy rígidas.

Por ello, creemos que la gestión a través de una cartera de fondos de inversión tradicional correctamente diversificada y adecuada al perfil inversor es más óptima que la contratación de cualquier fondo garantizado. Las rentabilidades de los fondos garantizados generalmente suelen ser menores a los de una cartera de fondos al uso. En toda cartera debe haber una gestión activa y profesional que se adapte a las circunstancias cambiantes del mercado y personales del inversor.

Como hablamos en la guía de “3 errores del inversor español al invertir”, los bloques de inversión son esenciales y un garantizado sólo se adaptaría a parte de corto plazo, con el problema añadido

Quedamos a vuestra disposición para cualquier consulta y para ayudarles a preparar su cartera de inversión.

 

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Autor:
José Manuel García Rolán

Patrimonio de clientes: 102 millones de euros

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